La NCh1508 y la NCh2369 establecen exigencias claras sobre la agresividad del suelo a las estructuras, y en Antofagasta ese factor no es opcional: es el punto de partida de cualquier diseño serio. Con suelos que registran concentraciones de sales que superan con facilidad los 15.000 ppm y una napa freática somera en amplios sectores del borde costero, la corrosividad es el enemigo silencioso del hormigón y el acero. El sondeo eléctrico vertical (SEV) permite mapear la distribución de resistividad en profundidad sin tocar el terreno, algo clave en esta ciudad donde el perfil estratigráfico mezcla arenas eólicas, costras salinas y roca muy fracturada. Cuando necesitamos confirmar la competencia del suelo bajo esos estratos salobres, combinamos la información geoeléctrica con un ensayo de penetración CPT para correlacionar resistividad con resistencia mecánica en tiempo real.
En Antofagasta, un suelo con resistividad bajo 10 ohm·m no es una anomalía: es la regla. El SEV nos dice dónde empieza y termina esa agresividad en profundidad.
Metodología y alcance
En una obra reciente sobre la Avenida Ejército, cerca del Club de Yates, nos encontramos con un problema típico de Antofagasta: la roca aparecía a profundidades muy variables, desde los 4 metros en un extremo del terreno hasta más de 15 en el otro. El cliente necesitaba ubicar correctamente el sello de fundación para un edificio de mediana altura sin gastar de más en excavaciones. Montamos un tendido de electrodos con configuración Schlumberger, alcanzando una profundidad de investigación de 30 metros. El perfil de resistividades nos mostró tres capas bien marcadas: una superficial de muy baja resistividad —menor a 5 ohm·m, propia de arenas con salmuera—, una intermedia de transición y un basamento con valores sobre 200 ohm·m. Esta información, complementada con un
estudio de estabilidad de taludes para el corte del estacionamiento subterráneo, nos permitió ajustar la profundidad de excavación a 9 metros exactos, justo donde arrancaba la roca competente. Para el diseño de la platea de fundación sobre ese estrato salino, el ingeniero civil a cargo solicitó además un ensayo de
losa de cimentación para modelar los asentamientos diferenciales. El SEV no solo ahorró metros cúbicos de hormigón, sino que evitó sorpresas con bolsones de agua salada que habrían retrasado la obra semanas.
Preguntas frecuentes
¿Qué información entrega un SEV en Antofagasta que no dé un sondaje mecánico?
El SEV mide una propiedad física continua del subsuelo —la resistividad eléctrica— que está directamente relacionada con la salinidad del agua de poro y el grado de fracturamiento de la roca. En Antofagasta, donde la agresividad química es la principal amenaza al hormigón, el SEV nos dice si un estrato es corrosivo sin alterar la muestra. Un sondaje SPT te da el número de golpes, pero no te alerta que ese mismo suelo tiene 20.000 ppm de cloruros.
¿Hasta qué profundidad se puede investigar con un SEV?
La profundidad de investigación depende de la apertura máxima entre los electrodos de corriente (AB). En la práctica, para proyectos de edificación en Antofagasta, trabajamos con aperturas AB/2 de hasta 50 metros, lo que nos permite alcanzar profundidades efectivas de 25 a 35 metros. Si el basamento rocoso está más profundo, se puede ampliar el tendido, aunque hay que considerar las restricciones de espacio en terrenos urbanos.
¿Cuánto cuesta un ensayo de resistividad eléctrica en Antofagasta?
Para una campaña estándar que incluye dos SEV con apertura suficiente para alcanzar 30 m de profundidad y un informe con perfiles geoeléctricos interpretados, los costos se sitúan en el rango de $319.000 a $532.000, dependiendo de la accesibilidad del terreno, la longitud de los tendidos y la complejidad de la inversión de datos.
¿Qué normativa chilena aplica para evaluar la corrosión del suelo?
La normativa de referencia es la NCh1508:2014, que clasifica el suelo según su resistividad eléctrica y contenido de sales. Complementariamente, la NCh170:2016 establece requisitos para el hormigón expuesto a suelos agresivos. Nuestros informes entregan el perfil de resistividad y la clasificación de agresividad exacta que necesita el ingeniero estructural.